#CienciaEnLaVidaCotidiana #Biotecnología #QuímicaAmbiental
El hierro y el manganeso son problemas críticos en el agua, especialmente subterránea. Su aparición en formas solubles (Fe(II), Mn(II)) se debe a condiciones anaeróbicas y reductoras, a menudo por reacciones biológicas que reducen sus formas insolubles (Fe(III), Mn(IV)) en el suelo. Estas aguas carecen de oxígeno disuelto y son ricas en CO2.
Aunque no son perjudiciales para la salud, causan problemas estéticos (turbidez, manchas, sabor), promueven bacterias del hierro y corrosión. Los límites de la EPA son 0.3 mg/L de hierro y 0.05 mg/L de manganeso.
Su medición se realiza con métodos colorimétricos. El Método de Fenantrolina se usa para el hierro (requiere Fe(II)), y el Método de Persulfato para el manganeso (oxidación a permanganato). Estos análisis son vitales para la evaluación y el tratamiento del agua.
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | YouTube Music | RSS


